Por Liz Gabriela Lezcano Ruiz Diaz

"Se va a acabar, esta costumbre de robar"
"Si se pudo! Si se pudo!"
Son solo algunas de las frases que salían de las bocas de estos chicos, los mismos que era blanco de todo tipo de críticas por pasar horas frente a la "caja boba", por bajar la cabeza ante tanta tecnología. Pero, hoy en dia, o mejor dicho, en este exacto momento, están dando una vez más, una verdadera cátedra de como dejar todo y luchar por un futuro mejor. Tanto que, cumplen al pie de la letra con la frase que el Papa Francisco les dejó hace casi un año atrás: "Hagan lío y organícenlo bien. Juéguense la vida por los grandes ideales" y así lo hicieron. Desde reuniones hasta altas horas, soportar el frio, alimemtarse de pipocas y donaciones de la gente, hasta enfrentarse a la policia, dieron sus frutos. Ante nuestros ojos, se materializan los mismos deseos que alguna vez los adultos tuvieron, y ya sea por miedo, por el "que van a decir mis amigos" o algún otro motivo, la ciudadanía se volvia apática. Ninguna otra generación tuvo las agallas suficientes como la de estos chicos para decir basta, para denotar su hartazgo de quiénes se creen los "dueños y señores" de las salas de clase y de la misma educación, que ya no aguantan el nivel bajo de enseñanza de nuestro país, tanto que, asi como la madre de un ingresante a una de las carreras más difíciles y costosas de nuestro pais: "No da ni para presentarse a un certamen de belleza". La desidia del gobierno actual, los mas de 50 millones de dólares (que hasta ahora no se sabe donde fueron a parar), el poco interés de algunos, y sobre todo el cansarse de ver a sus mismos familiares ir a otros países a buscar esa misma educación que (in)justamente en nuestro país no tenemos. La criminalización de la lucha de sus futuros compañeros universitarios, el miedo de sus demás colegas secundarios, al ser prohibidos de manifestarse, amenazados de bajarles las notas, e incluso ser expulsados
si no entonan un "himno" que es la muestra más clara de dictadura nazista en esta época, fue lo que dio rienda suelta a esta sana rebeldía. Misma que, según algunos a quienes les queda perfecta la frase "No hay peor ciego que el que no quiera ver"; la llaman de acto de vandalismo puro, de berrinche de chiquilines, es la que está marcando el camino a seguir para sacar el país a flote, la que está haciendo que estos muchachos logren algo histórico, como lo que consiguieron hoy. Chispa característica de ellos, que de ser alumnos, pasaron a ser los mejores maestros, de quienes debemos aprender mucho. Y el o la que asume este cargo que se abstenga, que esté atento, pues estos chicos no van a dudar en hacérselo saber, y tal como dice la canción, y modificándola un poco: Serán allá sus pechos las murallas...